El número o el tamaño de las metástasis no son, por sí solos, suficientes para determinar que una enfermedad sea inoperable.
Las metástasis hepáticas aparecen cuando células procedentes de un cáncer originado en otro órgano llegan al hígado.
Son mucho más frecuentes que los tumores que nacen directamente en el hígado. El origen más habitual es el cáncer colorrectal, aunque también pueden proceder de tumores neuroendocrinos y de otros tipos de cáncer.
La presencia de metástasis en el hígado no significa necesariamente que la enfermedad no pueda operarse.
El tratamiento debe planificarse de manera multidisciplinar y puede combinar quimioterapia, cirugía, ablación y otros tratamientos locorregionales.
En pacientes seleccionados, la resección completa de las metástasis hepáticas puede conseguir supervivencias prolongadas y, especialmente en las metástasis de cáncer colorrectal, ofrecer una posibilidad de curación.
La cirugía hepática ha evolucionado considerablemente. Actualmente, el número o el tamaño de las metástasis no son por sí solos suficientes para determinar que una enfermedad sea inoperable.
El objetivo fundamental es valorar si pueden tratarse todas las lesiones conservando una cantidad suficiente de hígado sano y funcional.
Por ello, algunos pacientes con múltiples metástasis, enfermedad en ambos lóbulos del hígado o una distribución inicialmente considerada no resecable pueden beneficiarse de estrategias quirúrgicas avanzadas.
Dependiendo de cada situación pueden utilizarse:
Esta forma de planificar la cirugía intenta evitar dos extremos: realizar una intervención excesiva cuando no aportará beneficio y descartar una posibilidad quirúrgica únicamente porque la enfermedad parezca inicialmente demasiado extensa.
Por ello, los pacientes con enfermedad hepática metastásica compleja pueden beneficiarse de una valoración por un equipo multidisciplinar con experiencia en cirugía hepática avanzada.
Muchas resecciones hepáticas pueden realizarse actualmente mediante cirugía laparoscópica o robótica, especialmente cuando la localización y extensión de las lesiones lo permiten.
En otros casos, particularmente cuando se requieren resecciones muy extensas o reconstrucciones vasculares complejas, puede ser preferible la cirugía abierta.
La elección del abordaje se realiza de forma individualizada, buscando siempre el mejor equilibrio entre seguridad, radicalidad oncológica y recuperación.
Según el número, el tamaño y la distribución de las lesiones, la estrategia puede combinar varias de estas intervenciones.
Atendemos en consulta privada en barnaclínic+, en Barcelona. También ofrecemos televisita y segunda opinión a partir de informes médicos y revisión de imágenes.
Esta información es divulgativa y no sustituye la valoración de un médico. Ante cualquier síntoma, consulta con un especialista. Esta web no es un canal de urgencias.