Inicio›Quistes y tumores quísticos del páncreas
Información para pacientes

Quistes y tumores quísticos del páncreas

Encontrar un quiste en el páncreas no significa tener cáncer ni significa necesariamente necesitar una operación.

¿Qué son?

Los quistes pancreáticos son lesiones que contienen líquido y que cada vez se diagnostican con mayor frecuencia, muchas veces de forma casual durante una ecografía, TC o resonancia realizada por otro motivo.

Existen diferentes tipos de quistes. Algunos son completamente benignos y prácticamente nunca se transformarán en cáncer, mientras que otros se consideran lesiones precursoras, es decir, presentan un determinado riesgo de evolucionar hacia un tumor maligno con el paso del tiempo.

Entre los más frecuentes se encuentran las neoplasias mucinosas papilares intraductales (IPMN), las neoplasias quísticas mucinosas y los cistoadenomas serosos, además de otras lesiones menos frecuentes.

Por ello, encontrar un quiste en el páncreas no significa tener cáncer ni significa necesariamente necesitar una operación.

¿Cómo sabemos si un quiste necesita seguimiento?

La decisión depende de las características de cada lesión y de cada paciente.

Para estudiarlas se utilizan principalmente la resonancia magnética y la colangiorresonancia, el TC y, cuando está indicado, la ecoendoscopia, que permite estudiar el quiste con mayor detalle y, en determinados casos, obtener una muestra de su contenido.

Se valoran aspectos como:

Con toda esta información puede estimarse el riesgo y decidir la estrategia más adecuada.

Duodeno Vía biliar Bazo Cola Cabeza Cuello Cuerpo Conducto pancreático
La localización del quiste dentro del páncreas —cabeza, cuerpo o cola— es lo que determina, si finalmente hace falta operar, qué tipo de intervención se plantea.Ilustraciones adaptadas de Servier Medical Art, CC BY 4.0.

¿Todos los quistes deben operarse?

No. La mayoría de los quistes pancreáticos no necesitan cirugía.

En muchos pacientes, la opción más adecuada es realizar un seguimiento periódico mediante pruebas de imagen, adaptando la frecuencia de los controles al tipo de quiste, su tamaño y sus características.

El objetivo de este seguimiento es detectar posibles cambios que puedan indicar un aumento del riesgo, evitando al mismo tiempo operaciones innecesarias.

En determinadas lesiones de muy bajo riesgo, y dependiendo también de la edad, evolución y situación del paciente, puede incluso llegar un momento en el que no sea necesario continuar realizando controles.

¿Cuándo puede ser necesaria una cirugía?

La cirugía se plantea cuando las características del quiste indican un riesgo suficientemente importante de contener o desarrollar un tumor maligno, o cuando existen otros motivos que justifican la intervención.

La indicación no depende únicamente del tamaño. Es importante valorar conjuntamente todas las características de la lesión, su evolución y la situación particular de cada paciente.

Cuando está indicada una intervención, el tipo de cirugía dependerá fundamentalmente de dónde se encuentre el quiste y de cuánto páncreas esté afectado.

Whipple Cabeza del páncreas, duodeno y vía biliar distal Pancreatectomía distal Cuerpo y cola (a veces también el bazo) Pancreatectomía total Todo el páncreas y el duodeno Zona que se extirpa La cabeza del páncreas queda abrazada por el duodeno, que se extirpa con ella.
Si finalmente hace falta operar, el tipo de resección depende de dónde se encuentra el quiste y de cuánto páncreas está afectado.Ilustraciones adaptadas de Servier Medical Art, CC BY 4.0.

Puede ser necesaria una duodenopancreatectomía cefálica (Whipple) para lesiones situadas en la cabeza del páncreas, una pancreatectomía distal para lesiones del cuerpo o la cola o, mucho menos frecuentemente, una pancreatectomía total cuando existe una afectación extensa del páncreas.

En casos seleccionados también pueden considerarse procedimientos destinados a preservar la mayor cantidad posible de páncreas sano.

Una decisión individualizada

En los quistes pancreáticos es tan importante no retrasar una cirugía cuando realmente está indicada como evitar una operación cuando no aportará beneficio.

Por ello, nuestra valoración se centra primero en establecer qué tipo de lesión existe y cuál es su riesgo real. A partir de ahí podemos recomendar seguimiento, completar el estudio o plantear cirugía cuando las características del quiste lo aconsejan.

Si finalmente es necesaria una intervención, se selecciona el procedimiento y el abordaje más adecuados —abierto, laparoscópico o robótico— según la localización de la lesión, sus características y las circunstancias de cada paciente.

Cirugías del páncreas relacionadas

Si finalmente está indicada una intervención, estas son las opciones según dónde se encuentre el quiste.

¿Quieres que valoremos tu caso?

Atendemos en consulta privada en barnaclínic+, en Barcelona. También ofrecemos televisita y segunda opinión a partir de informes médicos y revisión de imágenes.

Esta información es divulgativa y no sustituye la valoración de un médico. Ante cualquier síntoma, consulta con un especialista. Esta web no es un canal de urgencias.